Yamaha T-Max 2017
La nueva Yamaha T-Max 2017 se presenta con nueva imagen, motor Euro 4, mucha tecnología de última generación y tres variantes a elegir. Un modelo que lleva más de 230.000 unidades vendidas en medio mundo, el maxiscooter por excelencia, pionero en su segmento y auténtico éxito de la marca, ha decidido soplar las velas de su tarta de cumpleaños en Milán, en el Salón EICMA 2017, donde ha sorprendido a la prensa y a los amantes de las dos ruedas con la puesta en escena de su nueva generación.

La nueva Yamaha T-Max 2017 no es sólo un lavado de cara con un diseño más moderno y faros LED, sino más bien un compendio de modificaciones profundas que la convierten en una opción más interesante si cabe. De entrada, su chasis de aluminio ha logrado rebajar el peso total en 10 kilogramos, cifra que no está nada mal y que afecta de forma positiva a la manejabilidad.

Yamaha T-Max 2017
Llega, también, un motor más respetuoso con el medio ambiente. Se trata del conocido bicilíndrico en paralelo de 530 cc y 46 CV (con cambio de variador continuo) que ya montaba el modelo anterior, pero que ahora cumple con la normativa Euro 4 de anticontaminación. Llegan, también, las luces LED, un cofre de mayor tamaño y una dotación tecnológica entre la que no faltan elementos como el control de tracción, el acelerador electrónico o la pantalla TFT para la instrumentación. El ABS es de serie, por cierto.

Pero lo que más llama la atención, sin duda, de la nueva Yamaha T-MAX 2017 y lo que realmente marca la distinción frente a su predecesora, es que ahora se presenta en tres variantes con personalidades bien diferenciadas. La primera es la T-Max a secas; la segunda es la T-Max SX, que tiene pretensiones deportivas y permite elegir entre varios modos de conducción; la tercera se llama T-Max DX y tiene un carácter más rutero y confortable, por lo que ofrece elementos como el control de crucero, suspensión regulable, puños calefactables o parabrisas ajustable en altura.

Más moderna y equipada que nunca, la Yamaha T-Max 2017 parece haber abierto su oferta para ampliar al máximo el abanico de clientes potenciales. La competencia aprieta y, por mucho que sea la reina de su segmento, ya se sabe: renovarse o morir.